Después de varios meses de incertidumbre, el CNE convoca a elecciones presidenciales en Venezuela; sin embargo, no todo está definido...
¿Casualidad?
El Consejo Nacional Electoral (CNE) es el órgano a través del cual se ejerce el Poder Electoral en Venezuela. Desde que inició el año 2024, muchos venezolanos y también la comunidad internacional estaban expectantes a que se diera a conocer el calendario electoral. Otros venezolanos, tras la inhabilitación de la líder opositora María Corina Machado, miraban apáticos y casi sin ninguna esperanza de que dicho calendario fuese publicado. Finalmente, el día llegó y se publicó. La fecha elegida por el CNE para la celebración de la "fiesta democrática" fue el próximo 28 de julio, sí, el mismo día en que nació Hugo Rafael Chávez Frías. ¿Casualidad? ¡Vayan los lectores a saber!
¿Qué falta?
Aunque el calendario fue definido, no todo está claro. Según el comunicado, los registros electorales nacionales e internacionales estarán abiertos desde el 18 de marzo hasta el 16 de abril para que los venezolanos puedan inscribirse y, posteriormente, en el mejor de los casos, ejercer su derecho al voto. Sin embargo, las garantías de que esto ocurra y de que la mayoría de los venezolanos en el exilio, más de 7 millones, puedan votar son cada vez menos, ya que no existe un mecanismo claro y transparente que lo permita.
¿Quién contra quién?
Del 21 al 25 de marzo, los candidatos y candidatas que quieran y puedan participar del proceso electoral deberán presentar su postulación ante el CNE. María Corina Machado, electa con el 92.35% de los votos en las elecciones primarias de la oposición celebradas el pasado 22 de octubre para enfrentar a Maduro -o a quien sea- en esta elección, se encuentra inhabilitada. Desde entonces, la estrategia de la oposición no ha sido clara, no se sabe quién será el candidato o la candidata que enfrentará al chavismo. Es una cuestión que permanece en la sombra y que se espera sea la jugada maestra que dé "jaque mate" al régimen de Nicolás Maduro. Por su parte, el chavismo parece estar bailando al mismo son. No hay una estrategia clara, tampoco un candidato o candidata definidos. ¿Irá Maduro por un tercer mandato? ¿Se abrirá el chavismo agotado a un cambio generacional? ¿Quién comandará la "revolución" para el período 2024-2030? Son preguntas sin respuestas que no sean especulativas y que se definirán en las próximas semanas.
¿Elecciones en dictadura?
¿De qué importa la elección si viven en dictadura? Esta pregunta es tan legítima como la esperanza misma de un pueblo que clama por libertad. Ejercer el derecho al voto es quizá el acto más representativo del ejercicio de la democracia en el siglo XXI, sin embargo, esta última no se limita a ello. En este sentido, aunque haya elecciones periódicas, estas no son sinónimos de democracia. Desde el cierre de la Asamblea Nacional de mayoría opositora en el año 2017 hasta el día de hoy, el régimen de Maduro ha virado cada vez más hacia una dictadura tradicional de corte cívico-militar. Violaciones a los derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, ejecuciones extrajudiciales, etc., son varios de los cargos y acusaciones que pesan sobre el régimen.
Entonces, ¿son las elecciones el capricho de una dictadura que sueña con ser democracia? La respuesta a esta pregunta puede ser afirmativa, pero aún bajo estas condiciones, la oposición ha decidido participar del proceso electoral con la esperanza de que algo pueda cambiar. Una decisión que siembra dudas en quienes no confían en la transparencia del proceso en general y del CNE en particular, y condenan al régimen, pero que creen en la oposición venezolana y aspiran a un cambio político.
¿Y la comunidad internacional?
Para las elecciones se prevé la presencia de una misión de observación técnica de la Unión Europea, así como de otros actores internacionales, según lo contemplado en una mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición mediada por Noruega. Las elecciones se dan en un contexto internacional desfavorable para los venezolanos, en donde la guerra de Putin y el conflicto en Medio Oriente se llevan las principales tapas de los diarios y la cuestión venezolana queda circunscrita a los intereses de las grandes potencias que hoy más que nunca precisan del crudo venezolano.
¿Qué se viene?
Es muy temprano para saber con exactitud qué pasará en Venezuela en los próximos meses, pero no es muy tarde para especular sobre ello. Para muchos, las cartas ya están echadas: el chavismo se saldrá con la suya y gobernará despóticamente por seis años más. Para otros, aún existe la esperanza de que algo cambie, de que el pueblo despierte y vea nacer una nueva Venezuela. Una Venezuela lejos de aquella que fue y que nunca más volverá a ser, pero cerca de aquella que quieren que sea y que pueden llegar a construir en un futuro
