Ya se cumplieron 2 años de la guerra europea y el gigante euroasiático amenaza con salir victorioso de esta violenta contienda…
Hace pocos días el gobierno de
Volodímir Zelenski lamentó “que la mitad
de las armas y municiones se entregan con retraso o no se entregan poniendo a
las tropas ucranianas en una posición complicada en el frente de batalla”.
Así, lo que parece ser una debilidad
para Ucrania, es la fortaleza de Moscú, ya que este último posee una mayor
capacidad de fabricación de municiones y armas que en esta larga guerra de
desgaste le están comenzando a dar ventaja al reemplazar unidades y abastecer a
sus tropas con más rapidez que Kiev. Además, el gobierno de Estados Unidos
tiene un paquete de ayuda de 60 mil millones de dólares que está bloqueado en
el Congreso por el partido republicano lo que complica más a Ucrania.
Hace 10 días las fuerzas rusas
tomaron la ciudad de Avdiivka al imponer un cerco y hacer retroceder a las
tropas ucranianas. Como resultado de ello, la moral de los soldados rusos se encuentra al alza al
contrario de las agotadas fuerzas ucranianas que resisten con lo "que hay". La balanza se inclina entonces en favor de
Moscú y por el momento las señales indican que permanecerá así.
La pregunta que surge ahora es: ¿El
presidente de Estados Unidos, Joe Biden, logrará destrabar el paquete de ayuda
de 60 mil millones de dólares a Ucrania? ¿Y si lo consigue, inclinará la
balanza? Responder a estas preguntas implica sumergirse en un laberinto de
muchas posibles respuestas, pero sin duda este año es clave en el desenlace de
la guerra por un lado, por las elecciones presidenciales en Estados Unidos y,
por el otro lado, por el interés de Putin de ser reelecto y gobernar otros 6
años más sobre Rusia.